La neutralidad y la relación terapéutica

La presencia terapéutica y la conexión con los fulcros personales del terapeuta (lugares internos que resuenan con bienestar y salud) que lo posicionan en una actitud de neutralidad, constituyen la base del trabajo biodinámico. El principal desafío para un estudiante de Craneosacral Biodinámico es aprender una actitud de presencia plena.

La presencia es una cualidad inherente del ser humano que se ve obstaculizada por los patrones deficientes que se instalaron en la infancia. Es un estado que, si lo permitimos, se despliega desde el nivel donde habita lo genuino del ser humano. Una atmósfera profunda que nos habilita para estar en contacto con otra persona sosteniendo un campo de empatía que nos abre a aceptar su realidad integral, sin juicio, es una aceptación incondicional al nivel de su existencia.

Podemos decir también que se trata de volver al contacto directo con el momento presente y con el lugar inmediato. Un estado de presencia nos permite como terapeutas apoyar los procesos necesarios para el despliegue de la salud inherente en el organismo.

Es importante como terapeutas, tomar consciencia de lo que se interpone para estar en un estado de presencia, cuáles son las expectativas, cuáles son los temores, cuáles son las deficiencias y compensaciones que pueda estar buscando, de ese modo se va tomando distancia de ellos y éstos comienzan a perder su vigencia. En nuestra práctica tomamos consciencia del propio cuerpo, de la respiración y de forma importante, tomamos contacto con los fulcros personales, al mismo tiempo que no perdemos el contacto con lo externo en un ejercicio de atención dividida.

La palabra fulcro tiene, en el concepto craneosacral, varios significados. Aquí nos referimos al concepto de fulcro como una herramienta, una ayuda que nos permitirá conectar con el estado neutral en el desarrollo de un tratamiento. Un fulcro en este sentido es un núcleo de quietud en torno al cual se organiza una estructura o un sistema, o dicho de otra manera, en torno al cual se organiza un movimiento y un espacio. Es un punto de apoyo que ofrece estabilidad y presencia.

Las manos, brazos, codos y la totalidad del cuerpo con sus ejes organizadores y la mente calmada, actúan como los fulcros del terapeuta que se convierte en un apoyo para el sistema del cliente a través de su totalidad.

campo relacional 1Durante una sesión el fulcro del terapeuta le provee orientación hacia sí mismo/a, orientación hacia el espacio y distancia apropiada respecto al cliente y orientación hacia el momento presente y hacia la fisiología y el movimiento interno del cliente.

Desde este estado neutral es que podemos sostener el campo cohesionado que surge en el encuentro entre terapeuta y el cliente, de manera que podemos recibir su sistema con respeto y con un espacio apropiado. Es importante mencionar un principio de la física cuántica que dice que lo observado es modificado por el observador. Nos habla también de la necesidad de establecernos en un estado de neutralidad, para situarnos más allá de nuestra historia personal y así no intervenir con ella el sistema del cliente.

Toda la vida es relacional. Somos seres interdependientes. A este campo interdependiente mutuo Franklin Sills le llama el Campo Relacional. Generar un campo relacional seguro facilita que el cliente se reoriente hacia la Salud.

Para generar un campo relacional seguro tenemos que establecernos como practicantes en un lugar de neutralidad, para escuchar el sistema del cliente con plena aceptación, sin juicios, tal como lo hemos descrito anteriormente.

Es importante en este punto tener en cuenta que un campo cohesionado surge en la relación de dos campos individuales. Es necesario referirnos a la naturaleza de los campos involucrados en un encuentro terapéutico y aquí tenemos que poner la mirada en la fuente que genera las fuerzas creativas a partir de la cual se crea un campo que también tiene una manifestación energética y vibracional; la potencia inherente al Ser que se percibe como una presencia sagrada que mantiene nuestra conexión y relación con todas las partes, y localmente crea un campo energético ordenante.

Arthur Winfrey un bioquímico de la Universidad de Arizona estaba investigando la formación de proteínas y hormonas y descubrió que toda forma química estaba organizada de la misma manera, un campo de forma toroidal emergente. Descubrió que el campo no está separado del espacio que lo rodea y lo que se tienen son campos dentro de campos y dentro de campos, que puedes sentir dentro y alrededor del cuerpo humano.

Un ingeniero, Viktor Schauberger, descubrió una forma muy parecida que organiza prácticamente todo, fuerzas en espiral organizándose a partir de una Línea Media emergente y con un campo pulsante.

Dr. Randolph Stone, creador de la terapia de polaridad, puso su mirada en el campo que organiza los tejidos. Descubrió un campo tridimensional, organizado en torno a la fuerza emergente que surge desde una línea media en el cuerpo
, permitiendo que las células y tejidos corporales mantengan su organización de una forma equilibrada y coherente.

En los dibujos de Alex Gray se pueden ver campos de luz y energía. PAlex_Grey_spiritual_energy_system_cosm_64kbodemos ver en uno de sus trabajos la Línea Media y el fulcro cuántico que organiza el campo cuántico de forma toroidal y la Línea Media en si.

En nuestro trabajo hemos heredado del Dr. Sutherland el término potencia, que hace referencia a las fuerzas de la vida que organizan nuestra forma y función, que desde la concepción hasta la muerte siguen operando en nuestro sistema organizando y restaurando la Salud.

En la práctica una vez que el operador craneosacral biodinámico se ha establecido en la presencia neutral está en condiciones de percibir su biosfera personal, que es el campo electromagnético que lo rodea, y desde allí abrir su percepción a la línea media y la biosfera del cliente con una actitud de receptividad y paciencia. De esta manera se crean las condiciones para que se produzca un encuentro de confianza generando un campo relacional seguro, el cual es profundizado al avanzar hacia un contacto dentro de un espacio negociado.

Sobre el Campo Relacional Maura Sills escribió:

“El Campo relacional es un campo conjunto de Ser a Ser creado por la relación entre terapeuta y cliente. Dentro de este campo está reconocido que terapeuta y cliente están en un viaje interactivo mutuo, que sus procesos no están separados, que lo que surge entre ellos surge de la mutua relación. En el lado del terapeuta este campo de Ser a Ser tiene un doble arquetipo natural, el aspecto maternal es de aceptación y nutrición incondicional y el aspecto paternal es de protección, confianza y seguridad.

El terapeuta debe ser capaz de generar y sostener un verdadero campo de Ser a Ser para que se desarrolle un proceso terapéutico significativo.”

Como terapeutas en Biodinámica Craneosacral aprendemos y profundizamos para estar asentados en recursos suficientes para nutrir, proteger, aceptar y dar seguridad a partir de lo cual el sistema del cliente se abre a su propia sanación.

En Chile el Instituto de Biodinámica Craneosacral de Chile ofrece sesiones de terapia, cursos y formación profesional en esta terapia en el Centro Kero, siendo pioneros de esta técnica en el país, que tanto reconocimiento tiene en Europa y EEUU. Más información en www.craneosacral.cl